" Vamos a confundir los cuentos" - Yomaira Bernal Arturo.

 

Actividad 16: “Vamos a confundir los cuentos”

 

Yomaira Bernal y Ángela N. Tapiero

Facultad de Educación y Ciencias Sociales

Institución Universitaria Tecnológico de Antioquia

Didáctica de la lectura y escritura

Docente: Deiler Hernando Molina Rodelo

Medellín

16 de septiembre del 2020





Introducción.



Esta actividad didáctica ha sido elaborada para el grado 3 y 4 de lengua castellana, se trabajara con cuentos conocidos donde los alumnos lo podrán modificar al gusto de ellos, relacionándola con eventos cotidianos, luego se genera una serie de preguntas sobre el cuento.





Los tres gamines

Había una vez tres gamines que vivían en el Bronx. Como los malvados policías siempre los estaban persiguiendo para atraparlos, dijo un día el mayor:

- Tenemos que hacer un cambuche para protegernos de los tombos. Así podremos escondernos dentro cada vez que los tombos aparezcan por aquí.

A los otros dos les pareció muy buena idea, pero no se ponían de acuerdo respecto a qué material utilizar. Al final, y para no discutir­­, decidieron que cada uno lo haría de lo que quisiese.

El más pequeño optó por utilizar paja, para no tardar mucho y poder irse a fumar después.

El mediano prefirió construirlo de madera, que era más resistente que la paja y tampoco le llevaría mucho tiempo hacerlo. Pero el mayor pensó que, aunque tardara más que sus hermanos, lo mejor era hacer un cambuche resistente y fuerte con plástico.

- Además así podré hacer una chimenea con la que podría prender el forrito en invierno, pensó el gamín mayor.

Cuando los tres acabaron sus cambuches se metieron cada uno en el suyo y entonces apareció por ahí los malvados tombos. Se dirigieron al cambuche de paja y llamaron a la puerta:

- Anda gamín, se bueno y déjame entrar...

- ¡No! ¡Eso ni pensarlo!

- ¡Pues dispararé y dispararé y el cambuche derribaré!

Y los tombos empezaron a disparar, el débil cambuche acabó viniéndose abajo. Pero el gamín echó a correr y se refugió en el cambuche de su hermano mediano, que estaba hecho de madera.

- Anda gamines, sed buenos y dejarme entrar...

- ¡No! ¡Eso ni pensarlo!, dijeron los dos

- ¡Pues dispararé y dispararé y el cambuche derribaré!

Los tombos empezaron a disparar, y aunque esta vez tuvieron que llamar más refuerzos para derribar el cambuche, al final la madera acabó cediendo y los gamines salieron corriendo en dirección hacia el cambuche de su hermano mayor.

Los tombos estaban cada vez más gononeas así que dispararon y dispararon con todos sus refuerzos, pero esta vez no tenían nada que hacer porque la casa no se movía ni siquiera un poco. Dentro los gamines celebraban la resistencia del cambuche de su hermano y cantaban alegres por haberse librado de los tombos:

- ¿Quién teme a los tombos gononeas? ¡No, no, no!

Fuera los tombos continuaban disparando en vano, cada vez más enfadados. Hasta que decidieron parar para descansar y entonces repararon en que el cambuche tenía un portón.

- ¡Ja! ¡Pensaban que de nosotros iban a librarse! ¡entraremos por el portón y mataremos a los tres!

Pero los gamines lo oyeron, y para darle su merecido llenaron el portón de leña y pusieron al fuego un gran caldero con agua.

Así, cuando los tombos entraron por el portón el agua estaba hirviendo y se pegaron tal quemazo que salieron gritando del cambuche y no volvieron al Bronx por una larga temporada.



Preguntas:

1. ¿Te recuerda o has escuchado algo sobre este cuento?

2. ¿Qué relación tiene este cuento con el original?

3. ¿Por qué los policías perseguían a los gamines?

4. Describe el orden de los sucesos

5. ¿Qué incongruencias encontraron en el cuento?

6. ¿Cuál crees que es el suceso más importante del cuento?

7. ¿Qué le cambiarías al cuento?

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