INFORME DE DE LECTURA: CURRICULUM. TENSIONES CONCEPTUALES Y PRÁCTICAS POR ÁNGEL DÍAZ BARRIGA
INFORME DE DE
LECTURA: CURRICULUM. TENSIONES CONCEPTUALES Y PRÁCTICAS POR ÁNGEL DÍAZ BARRIGA
El currículum de alguna manera,
será siempre objeto de preocupación para aquellas personas que se dedican a la
enseñanza. Este posee dos perspectivas totalmente opuestas, las cuales generan
discusión y ciertas tensiones en el ámbito educativo. El siguiente texto tiene
como fin dar a conocer estas dos perspectivas del currículo, su origen y
evolución, las cuales se han dado a conocer de separadamente, ya que, cada una
se expresa y se visualiza de forma diferente. Según Díaz Barriga, escritor de
varios ensayos sobre el currículo, estas dos perspectivas poseen aciertos,
desaciertos y limitaciones. Una de ellas se encuentra vinculada directamente
con el proyecto educativo, es decir, el plan de estudios, teniendo como
característica principal la conceptualización, a diferencia de la otra forma de
ver el currículo, ya que, posee elementos
prácticos, relacionados con la
cotidianidad, la experiencia, la realidad educativa y curricular.
El origen del currículo se da en la
era industrial para atender las necesidades educativas del hombre y se
considera una disciplina, la cual trabaja un conjunto de elementos académicos
con el objetivo de promover su propio desarrollo conceptual y práctico; en
cuanto a su evolución, se lleva a cabo dependiendo de las necesidades que se
dan en la educación, es decir, este es adaptativo y responde a diferentes
problemáticas que se dan en el contexto educativo, y aunque actualmente hay una
cantidad de discursos sobre el mismo, creados por investigadores, académicos,
entre otros, dan a entender que el currículo no es más que una forma de
entender los diferentes procesos educativos y no en sí una disciplina, lo cual
ha llevado a separar los términos: currículo y disciplina curricular,
por lo cual el escritor Díaz procede a conceptualizar el primer término, el
cual adquiere distintos adjetivos y significados. Para ser más exactos, el
currículo adquiere una característica que se le atribuyó en el siglo XX
teniendo en cuenta la teoría educativa de aquella época, donde la planificación,
evaluación, programas, trabajo institucional, entre otros definen el currículo
a través de adjetivos, donde la evaluación puede ser formativa, sumativa,
sistemática. Todos los términos anteriormente mencionados hacen parte del
ámbito o del campo curricular.
Aunque el currículo posea infinidad
de adjetivos y con ello variedad de significados, esto le da una especie de
carencia de significado, por ello reclama ser de cierta forma interpretado
teniendo en cuenta su estructura conceptual. Sin embargo las ventajas y
desventajas generadas por la conceptualización del mismo no pueden extenderse a
la conformación disciplinaria; la interpretación o atención de diversos objetos
de estudios en el ámbito escolar como la realidad del mismo, la distribución,
organización y planeación de los temas contenidos en unas de las perspectivas,
aprendizajes valorativos, se tienen en cuenta a la hora de reconocer la
existencia de la producción conceptual a partir de una disciplina, en relación
con ella y dando cuenta de ella, a lo anterior se le denomina el campo del
currículo o campo curricular. Se le considera disciplina curricular desde
principios del siglo XX y se dio como resultado de nuevos e inéditos aspectos
en la dinámica social y a su vez el surgimiento de la industrialización; en
aquel contexto el sistema precisaba de una disciplina, que analizara,
identificara y le diera una respuesta a los problemas de la enseñanza desde una
perspectiva educativa e institucional.
Como se mencionó al principio del
informe, según Díaz Barriga A, el campo del currículo posee dos perspectivas, una
conceptual y otra práctica. Para ser más específicos, en la perspectiva
conceptual se integra el plan de estudios, y se caracteriza por la definición
formal de los contenidos a enseñar, la cual fue desarrollada por Bobbit y
Charter, esta permite generalizar una forma de crear, elaborar los programas
escolares e ideas basadas en aspectos conductuales, construido como saber
multidisciplinario como fundamentación de los planes de estudio. Esta
perspectiva curricular surge gracias a que los hombres debían ser
industrializados, formados para el trabajo, con el fin de ser educados para la
democracia, para resolver los problemas de la sociedad de ese entonces, donde
solo tiene cabida el modelo tradicional, donde los conceptos de eficiencia y la
idea del trabajo es quien orienta la educación como tal. Posee una visión
cercana a las instituciones, es decir, a la necesidad de establecer con
claridad una secuencia de contenidos quienes fundamentan la dirección de los
temas a enseñar.
En segunda instancia se define la práctica
como realidad educativa la cual hace parte de la práctica educativa,
cotidianidad, se encuentra vinculada directamente con los procesos educativos,
experiencias escolares, el desarrollo y la formación de los estudiantes; el
filósofo progresista John Dewey propone y aporta una perspectiva centrada en el
estudiante, el papel del mismo relacionado con su experiencia educativa, donde
lo importante es que este aprenda, desarrolle y estimule habilidades para la
vida, donde los temas, conceptos y contenidos se elaboren a partir de sus
intereses. La dinámica juega un papel fundamental y se conoce un nuevo concepto
denominado “currículo oculto”, donde el aprendizaje va más allá de lo
explícito, de los conceptos y temas contenidos en el plan de estudios, que
muchas veces no es necesario seguirlos al pie de la letra, es decir, el
aprendizaje que se da en un aula no son solo los temas y conceptos que se deben
memorizar como en el antiguo modelo tradicional, las relaciones que el
estudiante tenga con sus compañeros de clase, la interacción maestro-estudiante
y la comunidad educativa, son elementos que estos aprenden para la vida.
En conclusión considero, que, el
currículo no puede ser posible sin las dos perspectivas anteriormente
mencionadas, es decir, una es el complemento de la otra, ya que este debe
poseer elementos conceptuales, donde la organización, elaboración de los planes
de estudio, los contenidos por niveles, distribución y estrategia al momento de
realizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, y de la mano elementos prácticos,
donde la experiencia escolar y los intereses de los estudiantes son sumamente
importantes, fusionado con la didáctica, siendo estas dos vertientes
fundamentales para el desarrollo y elaboración del currículo.
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