Cinco
Personajes:
- Agustín
- Mateo
- Fernanda
- Escolta de Agustín
(Mientras se encuentran en un evento social
del hotel Rousse. Mateo, aprovecha la reunión que tiene Agustín, el
representante de los Carvajal con el líder de los Viera, padre de Mateo para
amenazar a Fernanda con su arma y llevarla a un lugar privado)
– Mateo: (Paseándose
de un lado a otro) ¡Embarazada!
Me tomo unas vacaciones… forzadas… por cinco años. Ese no es el punto. Pudiste
esperar. (Pone la punta de la pistola en su cabeza y se queda algo pensativo)
No, espera. Te dije que no lo hicieras, pero tampoco como para ser TAN obediente.
Sabes que no lo permitiría. ¡No lo permito!
– Fernanda: La única razón por la que fui a verte hace cinco años fue
para asegurarme que de verdad estuvieras encerrado por mucho tiempo. Los
alcances de los Viera no tienen límites. ¿Qué esperabas? No iba a soportar por
siempre abusos y humillaciones de un asesino. Mateo, mataste a tu prima y le
llenaste la boca de excremento.
– Mateo: ¡Ah, bueno! Pero nada diferente a lo que salía de su boca. ¡Ja! se atrevió
a intimidarme con los Carvajal. Agustín nunca pudo superar que me hayas elegido
y aprovechó para usurpar mi lugar. Nena,
mírame (dando la vuelta y posando la mano en la barbilla) sigo siendo sexi, guapo
(serio) y ahora soy el patrono de mi familia. El señor Viera, hoy se jubila.
(Fernanda comienzan a preocuparse)
– Fernanda: ¡Calla! Nos van a escuchar. Has enloquecido, Mateo.
Déjame en paz. Ahora estoy con Agustín, el padre de mi hijo.
– Mateo: (Guarda el arma y aprieta sus
mejillas con una mano y la abofetea) Te crees intocable solo porque
ahora estás con el hijo del viejo Carvajal. (Con
el arma de nuevo en la mano, le acaricia el rostro hasta bajar y apuntar en su
abdomen y un poco más abajo). Sabes hasta dónde puedo llegar, tu hermano me
debe mucho dinero, las deudas en el casino terminarán acabando con su vida. ¿Recuerdas?
Esto te gustaba mucho. (Se le cae el artefacto)
–Fernanda: Sí, pero no cuando se te caía… (Levanta una ceja y mira
hacia su entrepierna)
– Mateo: ¡No seas tonta! (apoya su frente en la de ella, la acerca hacia él) ¿Quieres
que te lo demuestre ahora mismo? (Apunta en su costado) Mete tu mano en mi
bolsillo izquierdo.
– Fernanda: ¡No, ya no hago eso!... Contigo
(Presiona
más el arma, ella obedece y saca un documento).
– Mateo: (Alejándose de ella sin quitarle la mirada) Es el informe que
esperas de tu obstetra, tienes ocho semanas de embarazo y siete días para interrumpirlo.
(Saca una fotografía del bolsillo de la chaqueta) Solo yo puedo estar en tu
vida, y solo a mis hijos tendrás. (Sollozos de Fernanda) (guarda el arma y las
manos en los bolsillos de su traje) Es la vida de tu hermano, o la que llevas ahí.
(Se va)
(Fernanda
se toma su tiempo, necesita verse fresca y lo más normal posible)
– Agustín: (En el Sky Lounge, se
levanta y detiene a Fernanda de la muñeca) ¡Ey, preciosa! Me sentí
abandonado ahora que seré padre. ¿Estás bien? (Le dispone un asiento y voltea a
ver al maître) Un de la huerta por favor. ¿Es tu hermano o través? Sabes que
puedes decirme lo que sea que te esté preocupando.
(Fernanda
solo asiente y le sonríe)
(Han
pasado cinco días, la actitud y el comportamiento de Fernanda es muy sospechoso
para Agustín)
– Agustín: (se acerca a la habitación principal, toca la puerta y
entra) (frente a ella) ¿Por qué no puedes confiar en mí? Es, es decepcionante
que mi futura esposa me considere un inútil. En dos minutos recibirás una vídeo
llamada.
(En
la vídeo llamada)
– Escolta: (Le quita la pistola al hermano de Fernanda) Dame eso,
no es un juguete ni yo el chico maravilla. (Carraspea) Señora, cómo puede ver,
su hermano está fuera de peligro. Llegaremos pronto, será mejor que no salgan
de casa por el momento. Estamos en guerra. (cuelga)
– Fernanda: (Mirando a Agustín) ¿En guerra? ¿Qué hiciste, Agustín?
– Agustín: Dime, Fernanda ¿Cuál vida ibas a elegir?
(Fernanda
permanece en silencio y baja la mirada)
– Agustín: (Mirándola fijamente) Eso pensé. Mateo, ya no será un
problema. (Sale de la habitación)
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